Por qué tu marca necesita una guía de estilo
Qué reúne una guía de estilo de marca y cómo evita que la identidad se diluya con cada pieza nueva, de la web a las redes.
Una identidad visual bien pensada puede deshacerse en seis meses. No por mala intención: cada pieza nueva se hace con prisa, con otra persona o con otra herramienta, y poco a poco la marca deja de parecerse a sí misma. La guía de estilo existe para impedirlo.
Qué reúne
- Paleta. Los colores oficiales, sus valores exactos y cuándo se usa cada uno.
- Tipografía. Las familias elegidas, la jerarquía y las medidas de lectura.
- Símbolo y variantes. Las versiones del símbolo, su espacio de respeto y los usos que no se permiten.
- Imagen. El tipo de fotografía y composición que pertenece a la marca, y el que no.
- Voz. Cómo habla la marca, qué palabras prefiere y cuáles evita.
Para qué sirve en la práctica
Una guía te ahorra decisiones. Quien diseña tu próxima pieza, tu equipo o una persona que colabora contigo por primera vez encuentra las respuestas en un solo lugar. La marca sigue siendo reconocible sin que tengas que supervisar cada detalle.
También protege la percepción de calidad. Las marcas que se sienten elevadas suelen ser las que mantienen la misma intención en cada punto de contacto, incluso en los más pequeños.
Nace de la estrategia
Una guía de estilo funciona cuando las decisiones que contiene tienen una razón. Por eso, en Brandifesting™, aparece después de la lectura de arquetipo y de la estrategia de marca. Cada color y cada tipografía responden a lo que la marca es, y la guía solo lo deja por escrito.
En The Brand Emblem, la dirección creativa de Decreta entrega paleta, tipografía y una guía de estilo de marca sobre la base estratégica del método. Puedes ver el detalle en The Brand Emblem, o conversarlo en la llamada de diagnóstico.